40 años
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30/10/2025 14:02
Mi hijo y yo solíamos salir cada domingo por un helado. Un día, me llamó del trabajo y me dijo que no podía ir, que estaba muy cansado. Esa fue la última vez que hablamos; un accidente lo arrebató esa noche. Ahora, cada año, voy sola al mismo puesto y compro su sabor favorito. Lo dejo derretirse sobre la mesa, esperando que vuelva a buscarlo
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