16 años
| México
3
El agua llega dos veces por semana, cuando escucho el sonido de la cisterna dejo todo y corro con los baldes, es como una carrera contra el tiempo, mis manos se agrietan pero no me importa, peor sería no tener nada que cargar, a veces, mientras lavo la ropa, pienso que la pobreza se parece a ese jabón gastado que igual hace espuma, aunque quede poco, seguimos intentando limpiar la vida.
Comentarios (0)
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero!
Únete a la conversación
Debes iniciar sesión para poder comentar.
Iniciar Sesión