20 años
| Honduras
0
Anoche, mientras esperaba mi combi y ya renegaba por el tráfico, un señor mayor comenzó a cantar boleros con una voz que parecía de radio antigua; la gente, sin darse cuenta, empezó a sonreír; una pareja se tomó de la mano, una niña se puso a bailar, y yo, que estaba cansada y molesta, terminé aplaudiendo; fue raro, pero ese momentito improvisado en plena avenida me arregló el día entero.
Comentarios (0)
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero!
Únete a la conversación
Debes iniciar sesión para poder comentar.
Iniciar Sesión